28.10.08

Montañas y Llanos

Yo, que he contemplado la magnificencia

quiero mañana encontrar al Alicanto

regocijarme en su vuelo

y me llevé tras la morada de los metales preciosos

para que pueda alimentar a sus crías

y que me regale una pluma

así pueda escribir hermosas palabras, como el diamante

y darle una luz nueva a cada uno de mis días.


Las luces rojas del alba me recuerdan a tu respiración

constante, reticente, casi que se apaga con cada exhalación.

Como desde un balcón contemplante me atraen las nubes

- Ven conmigo hermano, el viento te envuelve, conmigo al mar.

Si tan sólo pudiese viajar sin escapar, marcharme sin volver

ya nada sería igual.


Grandilocuentes, espantosas, - muy queribles en todo caso-

se convierten las imágenes frente a mis retinas

¿qué esperan las estrellas para adormecer mi cuna?

Esperan que muera y vuelva a nacer,

porque en una cuna jamás volveré a dormir

pero sus fugaces caricias mis ojos llorarán eternamente

en completo regocijo.

1 comentario:

pk dijo...

que andan (o son) prolíficos, compañeros míos.
y uno, no proliferando ni produciendo, sólo leyendoles.
¡malditos!