Panchito 0.
En el comienzo Panchito no podía ser nombrado. Porque no había nacido. En el comienzo, cuando Panchito vivía todavía, ya existía todo lo demás. El canto, el baile, los agujeros de las balas y las industrias inconclusas de una mente sin recuerdos, porque el comienzo es siempre sin recuerdos. Al comienzo Panchito era nuevo para todo el mundo, y el mundo encontraba la gracia en Panchito; rey de los recién nacidos.
Los pasos de la noche recorren la conciencia de Panchito, y lo conforman y a su futuro, con cada paso que tantean sus pies en el asfalto.
Pero los tatuajes de sus realidades ¿Qué piensas Panchito?¿Estás de Rojo o está de Azul? El cielo se pinta en su cabeza, el fuego inunda sus suspiros. Su cuerpo es una cascada que fluye al revés.
¿Quién caía Panchito?¿Quién toca la puerta y no tiene la llave de tu corazón?¿La revivirán alguna vez?
La consolidación y Panchito, se canta la realidad, y Panchito un pentagrama, se baila y Panchito es la pista de baile.
Desde las afueras, desde las afueras hacia el mar. Panchito corre, goza y sufre, y respira y canta, y que felicidad.
-¡Fluye!; -Descansa.; -¡Fluye!; -Descansa.
Destruye, destruir es creación cuando es innovación. Panchito escalaba una montaña que se derrumbaba a cada momento en su intento de llegar al sol. Tan pronto se rindió se habría convertido en astro Rey.
El León entre los hombres.
Panchito.
Cacha que ya se había vuelto cosa de todos los días verlo a Panchito caminando sólo en algún lugar de la ciudad, autoimponiéndose el tabaco para pasar sus desgracias y para que pasaran las horas y pudiera encontrarse con alguien. Porque todos sabíamos que cuando Panchito salía a caminar solo era para encontrarse con alguien, no le gustaba estar sólo. Después todos pensaban que seguro estaba teniendo problemas con la mina. Esos si que eran tiempos que no te puedes imaginar. Sentías que tus amigos estaban tristes y que uno se estaba volviendo loco, y cada uno de tus amigos sentía exactamente lo mismo, se notaba en cualquier tarde (de esas tardes calcinantes que parecen estar tan cercanas en su distancia), en cualquier tarde donde se conversara de algo altamente inasible para cualquiera que no fuera nosotros, de pronto te sentías bien, sonreías impulsivamente y se desataba el goce colectivo. Como una volá de estar impotente, como una chatarra varada en la existencia, nuestros comentarios eran el brebaje.
Panchito 2
Panchito se paró, tropezó con un vino, se invitó a tomar. Se dijo que mejor sería quedar como pico y exponerse a la soledad de la ciudad donde era forastero. Al otro día, al amanecer todos los problemas eran un par de ideas, unas palabras simples y básicas, bien sintéticas, esbozadas sobre la náusea de la caña mañanera. Todo seguía igual, había que mejorar. El esbozo se llena de palabras complejas, estructuradas, sobrias, estrictas y serias; bien proclamadas, listas para ser destruidas otra vez.
Panchito invítate a tomar.
Panchito 3
Esto es Panchito tres. Tres porque es la mejor de Alien, que tanto le gustaba a Panchito cuando los domingos se transformaban en vaginas típicas. Típicas pero bien húmedas, fáciles. En esos domingos era que el tabaco y el vino no pasaban por su deseo y el cielo gris hacia que las cortinas olieran a jubilación, dándole sentido a la anarquía estúpida del ácido en aquella cárcel insecticida. Los domingos Panchito no buscaba, no reía, no mentía. Y su ego intocable cobraba vida propia, vida absoluta, y Panchito lo miraba y miraba Alien y nada, sólo miraba como un lagarto somnoliento, descubriendo paso a paso sus poros y recuerdos. A veces lo interrumpía el teléfono, pero nunca era para él porque el mundo sabía que Panchito y su domingo estaban más allá de su alcance.
A veces extraño a Panchito y los versos que regalaba sin darse cuenta casi, sin pensarlos. A veces extraño la forma opioide en que tomaba su vaso de cerveza, y sus cigarrillos efímeros y constantes. A veces extraño a Panchito, sobre todo los domingos.
Panchito y los patos.
Panchito es un tipo común, es un guerrero, pero Panchito tiene problemas con las drogas, Panchito tiene problemas con más de un par de mujeres, Panchito es tratado de intimidador, de neohippie. Panchito tiene sentimientos profundos, Panchito toma un LSD, Panchito se toma una chela. Panchito es un mito, Panchito es un niño muy agradable, Panchito es 1 joven no tan popular. Panchito es tratado de místico, Panchito es tratado de materialista. ¡Panchito SÍ tiene sentimientos!
Panchito es grecolatino, apolíneo y dionisiaco a la vez. Panchito es oriental, pero le gusta la cocacola y la coca sola. A veces, Panchito cierra los ojos y no ve nada. Otras, se ve a si mismo haciéndole el amor a sus detractores. La mayoría de las veces ve la ola que casi lo mató.
Panchito es simbólico, Panchito se cuela por tu cuello y te lame tu nuca. Panchito clavó un clavito.
Panchito se llama Francisco, pero le dicen Panchito. A veces le dicen Pancho, y entonces él se enoja. Algunos dicen que es culpa de la marihuana, pero otros saben que no.
Panchito gusta del café con miel, por las mañanas, cuando quiere disfrutar del efecto de un cogolloso poderollo, para así romper la inercia, desatar los sentidos, pensar duro y profundo. Panchito no transa, Panchito está sereno pero con contradicciones, Panchito gusta de existir, Panchito nunca pensó venir al mundo en este formato. Panchito vieja cientos de kilómetros para reconciliarse con su lápiz, Panchito cree que el sur es romántico, después de las 4 am. A la mañana piensa que el sur es el sur, y que el romanticismo es una mierda. Panchito no sabe si amar, Panchito quiere tratar la paz con violencia, Panchito basa su poder en su humilde manera de reírse fumando yerba y tomando café con miel.
Juro por Dios que Panchito se reiría de mi si jurara por Dios. Panchito cree en ideales que murieron en 1800, en 1900, en los sesenta, y también cree que esos ideales son una mierda y se ríe. Panchito se ríe mucho, de hecho, hasta de las magníficas cabezas verdes de los patos. Panchito gusta de la antropología, y obviamente encuentra graciosos y hasta estúpidos a los antropólogos.
Panchito no vino al mundo para actuar de reparto, el fue concebido no para esta simplicidad. Pero Panchito no es un mesías, Panchito no es un símbolo, Panchito no es un profeta, el está muy sobre eso. Panchito es el canto del cisne de la complejidad, en una colina soleada donde viven patos que verdes son sus cabezas.
Cuando llueve, Panchito putea a la lluvia porque la ama. Cuando no llueve, sólo la ama o sólo la putea. A Panchito le gusta la pornografía pero la encuentra fome. Encuentras más entretenidos a los cisnes o a los patos. El problema es que no lo calientan. Panchito ve más porno que patos, pero sobre todo ve más autos que quisiera manejar.
Panchito y el sol.
Cuando Panchito bebe, bebe hasta morir o hasta enamorarse. Cuando se droga, se droga hasta morir o hasta olvidarse de la muerte, que es como enamorarse pero al revés. Panchito conoce mucha gente, y toda esa gente o lo admira o lo odia o lo ama, generalmente todo al mismo tiempo; por eso tiene pocos amigos, que beben con Panchito por otras razones y le enseñan cosas que le gustan. Panchito deja impresiones en la gente, con su distancia y su altanería que es sólo distancia. Cuando sale el sol, Panchito se acuerda de sus mujeres y también del bosque que tanto le gusta, ese donde no entra el sol.
Pero el sol es la paradoja más grande. En lo que respecta a Panchito, el Sol es su padre, pero él mismo es un sol por ser hijo. Panchito brilla tanto que es la oscuridad misma, es una inconcebible mancha de colores inexistentes.
Cada día nace, cada noche muere. Soy el Sol, soy la luz -eso dicen-, pero además Panchito es el Rayo.
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