“Este breve libro corresponde a un resumen sobre una divertida
charla que tuvo un humano con el universo. Charla que se transformó en calurosa
discusión, lo que derivó en lo que algunos ya considerarían serios ataques
personales. Todo esto se debido a que el universo trataba de explicarle al
humano en lo que consistía, mientras este último trataba de indicarle al primero
lo que Él realmente era. Como sea, esto es lo que resultó.”
~ EL Tiempo
(en los breves momentos antes del Tiempo, o primerísimo primer
tiempo).
Desde el primer momento en que el humano se puso de pie se dio cuenta de que no estaba hecho para caminar. Es por eso que continuamente trato de mejorarse a si mismo, de construir un imperio dentro de él, para así seguir y seguir siempre. Siempre pensando que tenía que convertirse en otra cosa.
El humano desde que se puso de pie, se dio cuenta de lo mucho que le dolía la espalda y lo difícil que le era levantarse cada día, tener que pararse o inclusive caminar. En ese momento el ser humano se percato de cómo todos los seres de la naturaleza lo miraban y notaban lo mucho que le costaba levantarse día a día y caminar, y veían por sobre todo lo mucho que le dolía la espalda – sí, y se reían. Por eso, orgulloso como era el ser humano, hizo cada día como que la espalda no le dolía, que caminar no le costaba y que levantarse cada día le era muy fácil.
Cada día el ser humano cansado y con dolor de espalda hizo el papel de un ser humano sin cansancio ni dolor de espalda, hasta que todos los demás seres dejaron de tomar en cuenta al ser humano y su dolor, pero él mismo seguía sabiendo que el caminar le cansaba y le hacia doler la espalda, pero encerrado en si mismo y la idea de que caminar no lo cansaba ni le hacia doler la espalda, siguió caminando con su cansancio y su dolor de espalda, hasta que un día, viendo el ser humano como al caminar sin dolor ni cansancio efectivamente si sentía dolor y cansancio, comenzó a volar.
Desde el primer momento en que el humano se puso de pie se dio cuenta de que no estaba hecho para caminar. Es por eso que, al darse cuenta de que estaba caminando con dolor continuamente trato de mejorarse a si mismo, de construir un imperio dentro de él, pensando que algún día estaría listo para caminar sin dolor. Un día el ser humano, mientras caminaba ocupado en caminar sin dolor se dio cuenta de que estaba caminando sin dolor lo cual le resultó en increíble regocijo, el único problema es que no estaba caminando en absoluto, ¡volaba!.
El universo cansado de tanto silencio, un día comenzó a cantar, y siguió cantando y cantando cada vez más fuerte hasta que él mismo comenzó a enojarse con el ruido que escuchaba hasta que se dio cuenta de que todo lo que escuchaba era tan solo a él mismo cantando porque estuvo en algún momento cansado de tanto silencio.
Un día el ser humano comenzó a engañarse a si mismo, hasta que se dio cuenta de que estaba engañándose él mismo, por lo que dejó de creerse.
Al universo le encanta sentir su propia voz, él ama escucharse a si mismo, porque la voz del universo es lo único que puede escucharse en el universo.
Un día un roble viejo respiró, solo para saber si seguía vivo.
El universo creó miles de ojos, solo para verse a si mismo. Otro día creó miles de voces solo para escucharse a si mismo. Lo triste y bello en el universo es que lo único que no puede verse o escucharse es el universo mismo.
Un día un universo creó una estrella para brillar, al hacerlo, todos los universos circundantes se acercaron al pequeño universo de la luz y siguieron su camino pensando que un verdadero universo no necesita de estrellas para brillar.
Al ser humano le gusta actuar como el universo, en ocasiones incluso inventa telescopios para verse a si mismo, tan solo para asegurarse de que es humano, de la misma forma en que el universo sólo se mira a si mismo para darse cuenta de lo que es.
Nadie sabe con certeza cuando, pero en algún momento el primer universo rió, y luego otro, y otro y otros más, por todas partes riendo. Nadie lo sabe con certeza aún pero algún día todos los universos dejarán de reír, por aquí y por allá dejarán de reír y habrá silencio. Entonces la incertidumbre, el momento en que todo los universos desaparezcan. Lo incognoscible, lo único eterno, la perfección.
Un día los mejores alumnos se formaron para ir a estudiar con el mejor profesor, el iluminado. Durante generaciones estudiaron y estudiaron hasta que era su turno de salir, y de todos ellos, los únicos que salieron pretendiendo haber aprendido algo eran los más ilusos.
“EL universo parece tan caritativo que crea todo lo que hay en él para que goce
con todo lo que hay en él cuando en realidad lo único que busca es gozarse a si
mismo.”
~ EL humano.
“El humano es tan sólo un aspirante a universo, porque ni siquiera puede gozarse
a si mismo”
~ EL universo.
EL universo un día creó ojos para poder ver, pero se dio cuenta de que no podía ver lo más obvio, por lo que comenzó rápidamente una carrera armamentista-genética-biológica contra ÉL mismo con tal de crear el mejor ojo, el cual era capaz de verlo todo. En un momento dado, en la cúspide de sus logros, el universo usó su nuevo ojo máximo para ver lo que antes no había podido ver: lo obvio, y rápidamente se dio cuenta de que para ver eso no necesitaba ojos. Desde ese momento existe el guiño.
Un día el universo creó seres para mirarlos y analizarlos, y se sintió muy tonto al darse cuenta de que solo se analizaba a si mismo.
Un día el universo comenzó a nombrar, enumerar y dividir todo lo que tenía, con distintos criterios cada vez, que se complicaban cada vez más por lo cual como último criterio decidió dividir las cosas en unas y en otras. Su pena fue grande al darse cuenta de que solo se dividía a si mismo.
En este momento de la trama, un viejo roble volvió a respirar, lo hizo para saber si seguía vivo.
El humano corría. Corría y sabía a donde se dirigía. El humano iba a chocar. Para evitarlo, el humano creó una muralla para que lo detuviera, pero esto no fue posible, en el momento en que el humano toco la muralla se dio cuenta de que había chocado.
“El Universo Soy Yo”
~ Luís XIV de Francia (Siglo XVII d.C.)
“Eso es lo más estúpido y sin razón que escuchado, después del eco”
~ EL Universo (Siglo XVII d.C. inmediatamente después).
EL universo pensó, y dejó de pensar al darse cuenta en la estupidez que estaba pensando.
EL humano festejó ante su triunfo, pero dejó de hacerlo al ver las razones por las que festejaba.
El humano poco a poco se fue quedando dormido durante la acalorada discusión y el universo al compadecerse, lo tomó en sus brazos y suavemente lo recostó para que pudiesen conversar luego, pero en la mente de ambos solo había un pensamiento, lo que realmente trataban de decir y jamás se dirían: “Eres mi todo”.
Así es la cosa entre humanos y universos, los unos jamás aceptaran a los otros, ni lo mucho que se necesitan.
El humano se acerca al fuego para sentir su calor y se aleja de éste hasta los grandes hielos para conocer la frescura. El único problema es que si se acerca mucho al fuego se transforma en fuego, y de quedarse muy cerca de los hielos se convertirá en uno, es decir, es el humano un wn demasiado influenciable.
Un día un humano se dio cuenta del todo, the matter it self, entonces, digno ante su realización fue a grabar al universo en ese muro donde dejaban su marca todos los que antes se habían dado cuenta de lo mismo, cuando llegó se dio cuenta de que era el universo mismo y al darse cuenta de esto, de que era algo más.
Un día, un hombre en su gran discusión con el universo se dio cuenta de algo interesante y se propuso escribir al respecto sobre eso, y esto fue lo que escribió: “Con razón el Buda solo se dignaba a hablar”. Por esos mismos días, un universo se dio cuenta de algo interesante en su discusión con el hombre y también se dedicó a escribir un libro al respecto, en su libro había un punto.
Lo más paradójico de ver la constante charla entre el universo y el humano es que poco a poco el humano se iba convirtiendo en el uno y el universo en lo otro, por supuesto esto solo puede entenderlo alguien que sea tanto humano como universo, por lo que ninguno se dio cuenta y siguieron con su charla.
En un universo, un humano creo un reino humano al que llamó “El reino más digno”, de esta manera todo lo existente en ese reino pasaba a ser digno y no solo eso, sino que pasaba a ser lo más digno entre lo digno con respecto a las distintas dignidades de los diferentes reinos y sus respectivas dignidades. En tal reino jamás se escuchó un grito que no fuera digno, ni un llanto que no fuera digno. Disculpas y perdones, todos dignos. Jamás hubo siquiera sonido, letra o símbolo que no fuera digno. En ese momento en la principal y más digna muralla de tan dignísimo reino se leyó “He aquí lo único digno de ser escrito” y a partir de ahí nació la más dignísima herejía.
El humano le dice al universo: “oye, estoy cansado”, a esto, el universo le dice al humano “yo también”, en ese momento ambos concordaron en que el tiempo debía detenerse un momento, y el tiempo, como pajero que era, aceptó.
“¡Pero no de buena gana!”
~ EL Tiempo (Lapsus).
Señor universo, eso que dice usted, con todo respeto, es bastante estúpido, es obvio que al humano le duelan las piernas al caminar ¡si esta hecho para volar!
Y usted, señor humano, ¿es que acaso no se da cuenta? ¡¿ES QUE NO SE DA CUENTA?!
Tanto EL universo, como EL humano se dieron cuenta del error que habían cometido y decidieron continuar con su charla, “si es posible eternamente” pensaron ambos. Como si nada hubiera pasado.
“Claro, buscan un espejo pero ninguno quiere verse la cara”
~ El tiempo (breves momentos antes de volver a su trabajo.)
“Si tengo que explicarte todo lo que quiero explicarte para que entiendas todo
lo que quiero que entiendas estaría demorándome el doble”
~ EL universo haciendo pensar el doble a EL humano.
“Voy a dedicarme a construir cosas que se desarman solas”
~ EL humano imitando - ¿concientemente? – a EL universo.
En este preciso momento del debate entre EL humano y EL universo, un árbol respiró para ver si seguía vivo, al hacerlo se dio cuenta de que –por extraño que parezca- no era así, lo que implicaba la muerte del árbol, pero al darse cuenta éste último que aún tras su muerte él seguía respirando y su tronco seguía como siempre llegó a la conclusión de que era un árbol inmortal. Luego el universo volvió en sí y se acordó de que no era un árbol.
Así es la relación entre EL universo y EL humano, de constante conflicto y, aunque haya abrazos en algunos momentos – ese instante donde algún humano sensato se da cuenta de lo importante – el conflicto se mantendrá constante hasta que en algún momento ambos tengan que dormir, ¿Qué pasará en ese momento? Nadie lo sabe, porque todos estarán dormidos, pero si es así ¿Significa eso el verdadero despertar?
EL humano recrea a EL universo a cada momento, buscándolo en su mente y fuera de ella – si es que esto ultimo es siquiera posible- tratando de llegar al agujero negro que existe detrás de la pupila, las cuales son el verdadero rostro de EL universo. EL humano se aproxima cada vez más a lograr encontrar el punto clave que lo une con el universo, lamentablemente no sabe realmente lo que significa eso, al final todos serán el bosón de higgs.
Un humano un día se sintió como un fenómeno pensando que era diferente a todos los demás. Poco a poco vio como todos eran real y completamente diferentes, a partir de ese momento comprendió la gran igualdad que unía las cosas.
“El humano es tan solo una fractal más en el gran conjunto fractal de fractales
que trabajan para la gran fractal”
La Gran Fractal (Alter-ego del tiempo; en algún momento).
La gran fractal es irrelevante, piensan el humano y el universo, ambos prefieren escucharse a si mismos.
Es probable que el debate haya durado un largo tiempo, en la vida del humano, un largo tiempo en la vida del universo, y un brevísimo tiempo en la vida de EL tiempo, claro está que duró mientras existían y que mientras más se acercaban al final más cerca estaban de terminar con la discusión.
Lo cierto, es que puede que el uno y el otro hayan aprendido algo o nada, pero ambos aprendieron la misma cosa, es mejor no meterse con el tiempo, pues este podría amenazarte con terminar.
1 comentario:
Ahahaha Dialéctica esencial (o existencial?)
Notable la tristeza de ser un Universo.
Publicar un comentario