6.12.08

La casa en el arbol

Cuando vimos a papá plantar el árbol en el patio, inmediatamente decidimos que construiríamos una casa en él cuando creciera. Era un buen árbol. Nos pasamos todo el verano dibujando los planos para la casa, pero siempre que lográbamos terminar uno, se nos venían más ideas a la cabeza y había que hacerlo todo de nuevo. Pensábamos en sí sería mejor hacerle ventanas redondas o cuadradas, si poner un foso o espinas para defenderla (o un foso con espinas), o si usar escaleras o soga para subir. A veces nos levantábamos a escondidas en la noche para abrir la manguera y dejarla un rato regando el árbol. Apenas amanecía íbamos al patio para ver cuánto había crecido y regresábamos satisfechos. Crecía bastante. Pero al final nosotros crecimos más rápido. Y cuando nos fuimos de la casa, el árbol todavía era muy pequeño.
Después, entre tantas cosas que sucedieron, nos terminamos olvidando de él. Y ahora que de casualidad me acordé, me pregunto qué tan grande estará, si es que todavía está ahí.

-
ché

1 comentario:

Anónimo dijo...

ui ui

andresito escribe muy muy bonito

:)