Han pasado veinte años, casi diecinueve.
Se suponía que eran solamente dos tiempos.
Dos de cuarenta y cinco nada más.
El problema es que quise olvidarme
de avisarle al arbitro el lugar.
Y tu sigues ahi mirandome
hacer uno que otro malabar.
Pero ya no hay mas, no hay mas
Decia Cazuza que esto no para.
No, no, no, esto no para. Mierda, no para.
Aqui en Sudamérica estoy atorado,
Te llevaste espadas y bastos,
Mi flor negra solo me puede dejar
de vez en cuando robarte un beso.
El resto es borrachera. Y a veces adios.
Un dia podria recordarme y sonreir,
pero creo que ya no sera jamás.
Me voy, me voy y me verás volver.
Pero tu estás en una marea
que siempre me hace perder.
Y qué, y qué, y qué.
Hay torcidas y bosteras para mí.
Las hay en cada carnaval, pero no.
Aqui en Sudamérica estoy atorado,
Te llevaste espadas y bastos,
Mi flor negra solo me puede dejar
de vez en cuando robarte un beso.
El resto es borrachera. Y a veces adios.
Chau.
11.2.09
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