La soledad es la autocomplacencia de la depresión. No estás solo porque los demás te dejen sólo, tú dejas a los demás para convertirte en solo, el resultado: los demás te pagan con la misma moneda, ¿por qué interesarse por alguien que quiere estar solo? Pero es una gran pena, alguien que está solo para ver si efectivamente está solo, y al darse cuenta de cuanta gente le rodea –ninguna por cierto- la tristeza se vuelve increíblemente fuerte y una costra comienza a crecer, no ya en el orgullo, sino en el corazón, pero resulta tan difícil reconocer entre el orgullo y el susodicho corazón.
Tratar de estar solo, que paradoja más grande, todo tu ser grita: “quiero estar con gente!” “quiero a alguien a mi lado!” Es que la unión esporádica ya no te satisface, no quieres seguir viviendo así, probando bocados de distintas tortas, que pruebas de forma tan rápida y superficial que a penas puedes diferenciarles entre sí. “Todas las tortas son iguales” terminas pensando, “todas las vaginas también”. ¿Pero puedes dejar de comer torta? Claro puedes, pero te morirás de hambre lentamente. Lo sé, lo sé.
Después de haber probado lo que algunos llaman ilusamente “pecado original” –pues que es una mierda, no tiene nada de pecado y es original si se lo haces por la nariz- tratar de estar solo es como querer volver al útero materno, el miedo a la interacción choca constantemente con las ganas de diversión y el único amigo que tienes para cruzar la barrera es tu propio valor, y es que es tan fácil no tener miedo cuando se ha ido, ¿pero cuando vuelve?
No puedo decir, sin embargo, que tener sexo te solucionará la vida, caerás nuevamente en el espiral de agonía que significa disfrutar de los demás demarcándote del resto creando un ser ficticio que denominarás yo y aunque no te estés muriendo de hambre, más rápido te estarás muriendo de sed. Sed del espíritu.
Por supuesto hay un remedio para eso, vacaciones por una eternidad en el vacío imperecedero que dura menos que solo un segundo, que te refrescan como si hubieras nacido nuevamente, lo único malo es que si son tus primeras veces el mundo te parecerá tan nuevo que tendrás que aprender todo nuevamente por lo que el exilio atemporal tendrá que ser repetido más de alguna vez. Hay quienes aprenden a meditar, como los envidio, otros simplemente van al hueso, a través del túnel lisérgico.
Ahora tienes el corazón bien nutrido y el espíritu bien satisfecho, pero por la puta (dios) no abandones nada de eso, que te morirás de hambre y te cagaras de sed, te lo dice un deshidratado con el corazón hinchado de parásitos que esta pronto a abandonar ese mundo de hambre, miseria y pulcritud.
Ahora bien, nadie dijo que sería fácil y aunque hoy por hoy es más fácil llegar a la vagina que al corazón no te desesperes, al corazón dale tiempo, a la vagina dale y dale y descúbrete tú mismo a través del ponche lisérgico, que por cierto es ilegal –te juro, nadie dijo que sería fácil- y es que sólo te pido un favor: No te conviertas en un puto maricón moralista que se considera demasiado bueno para ser gozado por los demás, rompe el cascarón y sal por cesárea si es necesario, destruye tu mundo constantemente y cruza todos los túneles necesarios antes de ver los cielos, báñate en las aguas más cristalinas y en la propia inmundicia también, no discrimines lo que es la genialidad de la locura y por favor, pero por favor, no des un paso atrás, convicción ante todo, lo peor que puede pasarte es morir y créeme, no es tan malo como estar constantemente solo.
“Es mejor quemarse que apagarse lentamente”, amigo mío, hazle caso a lo que algunos tienen que decir, sólo date cuenta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario