15.11.08

mas jugo con pachito

-que lata en realidad escribir estas especies de tratados de poesía. Hay que tener cuidado nomas con no terminar dando charlas sobre poesía en esas tertulias donde la gente se sienta a escuchar con una mano en la barbilla, el ceño fruncido y diciendo "mmmm, sí. mmmm, sí"-

-


Ya no sentía la necesidad de renegar la poesía para sentirse poeta. Si bien, presentarse ante todas las personas que conocía como “poeta” era una actitud decididamente pastel, lo hacía sentirse bien. Ya no estaba amarrado a ningún prejuicio existencial de su época. Los poetas de su época eran, por defecto, malditos, depresivos, escépticos y cínicos; no creían en sus palabras y consideraban que la poesía sólo servía para deshacerse de obsesiones personales, nada más. No había ningún valor detrás de las letras.
Pachito también era así, hasta que un día ocurrió algo que lo hizo cambiar. Algunos dicen que fue por tirarse un ácido, otros sostienen que fue por observar patos en una lagunilla allá en el sur, y los más simplones dicen que fue porque se enamoró. Ni Pachito sabe.
Esperó unos días en su habitación hasta que saliera el sol. Tomó sus cosas, se las echó al bolsillo y salió a recorrer el mundo, porque quería conocerlo. Así, con la vista escondida en algún lugar, los ojos pálidos de tanto encierro, las manos un poco secas, dos cigarros rezagados, un par de canciones arrugadas en el bolsillo, un elástico y un lápiz que en el camino se reventó, Pachito bajó a mezclarse con el mundo y se perdió detrás de la noche.

-Botero. Aurelio Botero –dijo, sin levantar la vista del diario.
-Yo soy Pachito. Soy poeta
-¿Poeta? Jaja, A ver, di algo poético.
-Sus ojos parecen dos ruibarbos.
-¿Eso es poesía? Bah, ni siquiera suena lindo.
-Sí, lo sé. Es que si lo pregunta, no sirve. Cómo un truco de magia, ¿Ve?
-Entonces, ¿Que es poesía?
-Lo que quiera escuchar cuando quiere escuchar algo. Aunque no lo quiera escuchar, pero no puede no querer escuchar nada en absoluto.
-No lo entiendo todavía
-Por eso usted es un poeta.
-Jaja, que disparate.
-La poesía es como la masturbación.
-¿Por qué como la masturbación?
-¿Usted nunca se masturbó?
-Cuidado, muchacho, me estás faltando el respeto.
-Hay mucha materia prima en el mundo, así como mucha poesía inconsciente, espontánea, colectiva. La poesía está ahí, incluso cuando nos evade. La ausencia de poesía, con el tiempo, se transforma en poesía.
-Nosotros dos nunca nos vamos a entender
-Más materia prima para la poesía
-¿Entonces la poesía es pura confusión, puro desentendimiento y desencuentro?
-¡No! Pero de ahí nace la poesía. Mire… la poesía es como una distancia.
-Ahora si que me confundiste.
-Cuando usted deja de hostigar al mundo y se resigna a su condición de humano, está haciendo surgir la poesía. Y ya tiene el mundo entre las manos, es como una paradoja. Después vienen la conversación, la risa, la euforia y las palabras finales.
-Todavía no me queda claro lo de la masturbación.
-¡Olvide lo que dije sobre la masturbación!
-Entonces explícame de una vez por todas qué es poesía.
-Este encuentro lo fue. Lo demás son sólo palabras.

-

2 comentarios:

Anónimo dijo...

no me parece jugo.
¿esto lo escribiste/escribieron en concepción o no?
me parecía haberlo leído.
sino, será que algo en este me es familiar.
salud
pati

La Comuna dijo...

no, este pachito fue escrito aqui, muy muy lejos de conce.
debe parecerte familiar pq el jugo se ha vuelto un poco repeptitivo. quiza a pachito le falta mas accion,
la proxima podria ser "pachito espía soviético" o algo asi,para q deje de filosofar tanto.

andres