28.10.08

Fatalidad

Es triste volver,
danzando como un imbécil
al compás sinuoso de los mismos caminos.

esos caminos que ayer despertaban
con cada paso tuyo,
y los sentías respirar bajo tus pies,
mientras tu sangre se agolpaba en tu piel,
recorriendo tus venas desenfrenadas,
queriendo reventarlas,
queriendo inundar esta tierra sedienta,
atrapada en su letargo estéril,
queriendo hacerla estallar
en mil primaveras incendiarias.

Es triste tener que volver por estos caminos
oxidados en su interminable fuga a la distancia-

Si encuentro un pucho encendido en el suelo
lo recojo y me lo fumo,
mientras pienso, un poco más tranquilo,
si mi vieja me estará esperando con algo para cenar en la casa.

che

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