3.11.08

Sueños

Dejaros que os cuente el último sueño que tuve, bajad los brazos, esto no es un asalto.

Estaba solo, al menos hasta donde podía ver, porque no veía nada. Estaba en un cuarto oscuro, sin salida, o en un espacio gigantesco sin límites ni luz, a donde mirara estaba el negro. Caminé como por un túnel con los ojos cerrados - ¿o abiertos? da igual - seguí caminando hasta que llegué ante una puerta, ahí me di cuenta de que era realmente un túnel, aunque no quisiera creerlo. Frente a mi, un ser extraño, su cuerpo y su cabeza parecían diferentes, no eran de este mundo. Su cabeza era un simple cráneo que desde sus cuencas vacías me miraba sin expresión. Me miró largo rato como sintiendo pena, ¿por qué? No lo sé, ¿Por mi quizá? Espero que no... Pasó un rato y comencé a alejarme, aquello se quedó ahí parado frente a la puerta, mirándome a los ojos con esas cuencas vacías que me recordaron tanto a mis propias pupilas de hace un tiempo atrás. Por primera vez en mucho tiempo sentí mucho miedo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿y qué diría freud?

Anónimo dijo...

anda al psicoanalista, yerko